tarta hormigon armado

inicio > historia > 1903-1910: Empresas y patentes españolas > Ingenieros militares: Gallego Ramos y Martínez Unciti

Talleres de cemento armado sistema Unciti en la calle Méndez Álvaro, en Madrid.

Alberto de Palacio. Le ciment armé systéme Unciti. Viéme Congres International des Architectes. 1904 - Biblioteca Central Militar, Madrid

Almacén del depósito de tabacos de Santander

Alberto de Palacio. Le ciment armé systéme Unciti. Viéme Congres International des Architectes. 1904 - Biblioteca Central Militar, Madrid

Puente de hormigón armado sobre el río Henares en Soto de la Ciudad (Madrid).1904.

Alberto de Palacio. Le ciment armé systéme Unciti. Viéme Congres International des Architectes. 1904 - Biblioteca Central Militar, Madrid

Pabellón de retretes del Cuartel de artillería de Getafe (Madrid).

José G. Benítez. “Pabellón de retretes del cuartel de artillería de Jetafe”. La Construcción Moderna, 1903

Depósito de refrigeración de agua en la Central de Electricidad del Mediodía de Madrid, 1902

José G. Benítez. “Obras de cemento armado. Refrigerante para el agua de condensación de un tren Echer-Wisse en la Central del Mediodía de Madrid” La Construcción Moderna, 1903

Maquina Golding para la fabricación de metal-deployé o metal desplegado

“Fabricación de metal desplegado”. El cemento armado, 1901.

Ingenieros militares: Gallego Ramos y Martínez Unciti

Entre los técnicos que apostaron por el hormigón armado en los primeros tiempos, se cuentan varios ingenieros militares, que más allá de las aplicaciones propias del ramo militar, contribuyeron notablemente a su primera difusión en la construcción en general. Este es el caso de Ricardo Martínez Unciti y Eduardo Gallego Ramos.

Martínez Unciti jugó un papel decisivo en su divulgación, a través de la revista técnica El Cemento Armado.

Ricardo Martínez Unciti

Verdadero entusiasta del nuevo material, Martínez Unciti jugó un papel decisivo en su divulgación, a través de la revista técnica El Cemento Armado, que fundó en 1901 y se publicó hasta 1904. Consciente, por otro lado, de que su implantación exigía la formación de obreros especializados, en 1901 abrió en Madrid un taller de experiencia y enseñanza, donde se entregó a la producción de los diversos elementos prefabricados de hormigón que patentó en estos años.

Esta intensa actividad de divulgación la compaginó con diversas actuaciones como proyectista y consultor. Aunque no se le conocen muchas realizaciones prácticas en estos años, cabe citar su participación en la cubierta del nuevo Almacén-Depósito de Tabacos de Santander, proyectado por el ingeniero Mauro Serret, en 1902.

El ingeniero también participó en diversos encargos en Madrid y alrededores, tanto de obras como de sus prefabricados de hormigón. Para la Fábrica de Electricidad del Mediodía, proyectó unas cimentaciones para maquinaria pesada y para la Sociedad de Construcciones Metálicas la cimentación de unos grandes motores, además de varias construcciones auxiliares, como la cerca de la fábrica o el pabellón de retretes. Sus postes y acueductos portátiles fueron utilizados por la Compañía Madrileña de Urbanización, promotora de las obras de la Ciudad Lineal A finales de 1903 terminó una de sus obras más destacadas, el puente sobre el río Henares en Soto de la Ciudad, con un arco rebajado de 25 metros de luz.

En 1904 participó en el VI Congreso Internacional de Arquitectos de Madrid, donde defendió las excelencias del nuevo material de construcción, nada menos que con el apoyo de Alberto de Palacio. Este año, sin embargo, se difumina su rastro. En el mes de junio se anunció la suspensión temporal por seis meses de la publicación de su revista, que luego resultaría definitiva.

Gallego Ramos

El capitán Eduardo Gallego Ramos jugó un papel similar al de Unciti en la introducción y primera difusión del hormigón armado en España. Después de varios años en Filipinas, a su vuelta se consagró a la ingeniería y la actividad empresarial. Tras sus primeros trabajos con el ingeniero José García Benítez, formó la “Sociedad de Aplicaciones de la Ingeniería”, en la que se integró también el arquitecto Luis Sainz de los Terreros. Éste secundó a Gallego, autor de una notable serie de libros técnicos, en su labor de difusión del nuevo material desde las páginas de La Construcción Moderna, revista fundada en 1903.

 

CEHOPU

CSS | HTML5 | © CEDEX - CEHOPU 2010