tarta hormigon armado

inicio > historia > 1903-1910: Empresas y patentes españolas > La empresa de J. E. Ribera y Cía

Puente acueducto de la “Papelera del Araxes”

J.E. Ribera. “Puentes de hormigón armado. Cap. VI: tramos rectos de hormigón armado”, Revista de Obras Públicas, 1903

Construcción del puente de hormigón armado de Golbardo (Cantabria). 1902

José Eugenio Ribera. “Puentes de hormigón armado. Capítulo V: puente en arco de 30 m de luz en Golbardo (Santander)”. Revista de Obras Públicas, 1902

Construcción del acueducto de hormigón armado de El Chorro (Málaga),

José Eugenio Ribera Los progresos del Hormigón Armado en España, 1907 Biblioteca Nacional de España

La empresa de J. E. Ribera y Cía

El ingeniero José Eugenio Ribera fue la personalidad más destacada de este periodo. En 1901 dejó la firma Hennebique para formar su propia empresa consultora-constructora, la “Compañía de Construcciones Hidráulicas y Civiles."

En estos años, Ribera amplió constantemente el campo de aplicación del hormigón armado con soluciones constructivas cada vez más audaces, que contribuyeron a poner de relieve las grandes posibilidades del nuevo material. Con sus obras y a través de sus numerosos artículos y conferencias se convirtió en su principal valedor.

... encontró apoyo para las iniciativas más arriesgadas y asentó avances técnicos para el hormigón armado y la construcción en general

En el campo de la edificación, Ribera contribuyó a abrir paso al hormigón armado en la configuración estructural de forjados y pórticos e hizo valer sus posibilidades en la decoración interior y exterior de los edificios, frente a la reticencia de muchos arquitectos a adoptarlo, por razones estéticas. En la ingeniería civil encontró apoyo para las iniciativas más arriesgadas y asentó avances técnicos para el hormigón armado y la construcción en general.

Respaldado por su gran prestigio técnico y sus vínculos con la Administración, Ribera se convertirá en el gran protagonista de la construcción con hormigón armado en España y en uno de los grandes especialistas del panorama internacional.

En los puentes de luces reducidas, Ribera siguió fiel al tipo de tramos rectos, que ya había experimentado con Hennebique. Una notable aplicación de su propio sistema fue el puente-acueducto de la papelera del Araxes en la localidad guipuzcoana de Tolosa. Planteó una conducción de sección transversal cuadrada, que constituía el puente propiamente dicho, formado por cinco tramos rectos de 12 m de luz.

Para puentes de mayores luces, Ribera aplicó su solución de puentes arco patentada en 1902, con armaduras autoportantes, capaces de resistir ellas solas el peso del hormigón antes de fraguar, lo que reducía al mínimo la cimbra y facilitaba la ejecución. A este sistema responde el puente de Golbardo sobre el río Saja, en Cantabria, construido entre 1902 y 1903, con una configuración de tablero superior apoyado mediante pilares sobre dos arcos gemelos de 30 m de luz, y cerchas articuladas en los arranques y en la clave.

En Málaga, construyó Ribera en 1904 el puente-acueducto del Chorro, como parte de las obras de la central hidroeléctrica homónima, emprendida por Rafael Benjumea para el suministro de energía eléctrica a la ciudad. Fue todo un reto, al tener que salvar con 33 metros de luz el escarpado tajo los Gaitanes, de más de 80 m de altura sobre el río Guadalhorce. Para su construcción, en la que participaron marineros colgados de sogas, se tendió un cable transbordador anclado en las paredes de la roca y con su ayuda las armaduras rígidas del arco que, una vez colocados los encofrados y hormigonado el arco, quedaron embebidas en éste. Ribera dota aquí a su sistema de mayor rigidez, sustituyendo los arcos gemelos de Golbardo por una única bóveda y apoyando el tablero superior en tabiques transversales en lugar de pilares.

En 1904 dieron comienzo las obras del puente de María Cristina sobre el río Urumea en San Sebastián, proyecto de Ribera y el arquitecto Julio Martínez Zapata, ganador del concurso internacional convocado por el Ayuntamiento donostiarra el año anterior. Con la misma configuración que el acueducto de El Chorro, enmascarada por la abundante ornamentación, el puente está formado por tres bóvedas muy rebajadas de 24 m de luz. En la cimentación de las pilas, por vez primera se emplearon en España pilotes de hormigón armado.

En el campo de la edificación, la compañía de Ribera fue ensanchando su actividad y haciéndose con encargos cada vez más importantes. Entre 1902 y 1904 construyó la estructura del nuevo Archivo Provincial de Tolosa, hoy Archivo General de Guipúzcoa, con proyecto del arquitecto Manuel Echave.

En Gijón, con el apoyo del arquitecto municipal Luis Bellido, Ribera emprendió en 1902 las obras de un gran depósito de aguas, de 20.000 m³ de capacidad y 4000 m² de cubierta. Con un planteamiento atrevido, a base de bóvedas rebajadas sobre jácenas y pilares de hormigón armado sin arriostramientos transversales, ofrecía rápida ejecución y economía de medios, levantándose primero los soportes y las vigas, para tender luego las bóvedas con un encofrado deslizante. Las pruebas de carga fueron un éxito, al mostrase las bóvedas capaces de resistir varias veces las cargas de proyecto.

 

CEHOPU

CSS | HTML5 | © CEDEX - CEHOPU 2010